Cinco preguntas que las ONG se hacen antes de usar IA
Jan 07, 2026Mar Andrades, consultora en Ágora Social.
En las formaciones que impartimos hablamos de temas muy diversos: comunicación, datos, campañas o narrativas, pero en cuanto aparece la palabra inteligencia artificial se abre un turno de preguntas que parece no acabar y suelen ser muy parecidas.
Por eso hoy quiero recoger aquí las cinco preguntas más habituales. Vamos una por una:
1. ¿Cuál es la mejor herramienta de IA para una ONG?
La tentación de pedir la herramienta perfecta es comprensible. Si estás empezando, quieres seguridad, rapidez y una recomendación clara, pero no existe una sola que responda a todas las necesidades de todas las ONG. Lo que sí existe es un conjunto pequeño de herramientas que funcionan bien en escenarios muy concretos. Y esa es la mejor forma de empezar.
Nosotros solemos recomendar unas cuantas y sus aplicaciones concretas, como Notebook LM, Predis, Gamma, Perplexity, Chat GPT, entre otras. Cuando vayas ganando soltura y entiendas bien qué tareas quieres automatizar, tú mismo descubrirás nuevas herramientas, pero al principio, menos es más para no perderte entre tanta novedad.
2. ¿Puede ayudarme a entender mejor a mis donantes?
Sin duda la herramienta de IA adecuada puede ayudarte a comprender qué hay detrás de los datos que ves en tu CRM.
Ella es capaz de procesar señales que podrías pasar por alto, por ejemplo, un donante que da lo mismo cada año, en la misma fecha y no interactúa con casi nada. En un informe estándar aparece como un perfil plano. En un análisis más fino, puedes detectar regularidades que apuntan un colaborador con más potencial.
Así, puede detectar patrones que te permiten hacer preguntas que normalmente no llegarías a formular. O incluso un motivo que une a la persona con tu causa de una forma que tus comunicaciones no estaban reflejando.
3. ¿Amenaza la relación humana con nuestros donantes?
“Si automatizo, ¿voy a perder cercanía?”, “¿se va a notar?”, “¿voy a sonar igual que todos?”.
La IA puede hacer tres cosas que, hasta ahora, hacíamos a mano:
1. Escuchar señales pequeñas.
Quién abre, quién no abre o quién está volviendo a mostrar interés.
2. Ayudar a interpretar esos cambios.
Para ver por dónde empezar.
3. Facilitar respuestas personalizadas.
Con borradores que tú revisas y ajustas.
La herramienta sugiere, pero eres tú quien decides. Si dejas que decida sola, sí perderás humanidad. Si la usas para trabajar mejor, ganas margen para dedicarte a lo que ninguna máquina puede hacer, que es conversar, acompañar y muchas tareas que no son automatizables.
4. ¿Va a sustituir mi puesto de trabajo?
La pregunta directa suele llegar con humor, pero en algunos casos encierra miedo: ¿qué pasa si la tecnología hace mi trabajo más rápido que yo?
Si tu trabajo consiste exclusivamente en tareas repetitivas es normal que te inquiete, pero lo que está ocurriendo en la mayoría de los casos es una transformación. De hecho, hicimos una encuesta en LinkedIn que respondieron cincuenta personas del tercer sector, y el 66% respondió que no temían que la IA eliminara su puesto de trabajo.
La IA puede agilizar muchas tareas, incluso si conversas con ella puede ayudarte a reflexionar y buscar nuevas vías, pero solo elimina la parte más mecánica de tu trabajo.
5. ¿Por dónde empiezo si quiero usarla en mi ONG?
Aquí es fácil caer en la lista interminable de herramientas, pero no sirve de nada si no cambias antes la forma de mirar tus propias dinámicas de trabajo.
Antes de buscar un modelo, pregúntate:
- ¿Tienes claro qué tareas te están quitando más tiempo?
- ¿Sabes qué partes de tu comunicación se podrían automatizar sin perder autenticidad?
- ¿Eres capaz de identificar qué interacciones con donantes necesitan más cuidado?
Si no respondes a esto, cualquier herramienta te va a desbordar. Después, empieza por algo pequeño, por una tarea repetitiva que te roba horas cada semana, y cuando la tengas resuelta, pasa a la siguiente. El aprendizaje en IA es un proceso de iteración, porque cada mejora te prepara para la siguiente.
Esta tecnología no sustituye el vínculo entre una ONG y su base social, lo fortalece cuando se usa para limpiar el ruido y al final se trata de entender mejor a quienes confían en tu organización. Si te interesa seguir explorando este camino con calma y con criterio, en Ágora Social seguimos compartiendo recursos, ejemplos y prácticas útiles en nuestra newsletter de LinkedIn IA para el bien social.
Suscríbete a nuestro blog
Recibe semanalmente contenido de nuestro blog con ideas, recursos y consejos sobre fundraising, gestión de organizaciones y comunicación para entidades del tercer sector.