A mediados de junio, Agustín Pérez, director de Ágora Social,
impartió un seminario breve en Zaragoza, conjuntamente con la
profesora Nazaret Echart, sobre cómo organizar la comunicación
en las fundaciones. A la pregunta de quiénes realizaban una
evaluación regular de su actividad comunicativa, ninguno de la
quincena de participantes levantó la mano. Esto, que no es la
primera vez que ocurre, indica que muchas fundaciones y otras
organizaciones ciudadanas que realizan una labor de comunicación
externa confían en que será eficaz, pero desconocen hasta qué punto
lo es, si es que realmente tiene algún impacto.
Las fundaciones precisan comunicar para difundir sus
ideas y cambiar comportamientos, para influir en las
políticas públicas, para promover su propio desarrollo
como organizaciones (conseguir donantes, voluntarios,
credibilidad…). Resulta inconcebible una fundación que
no tenga necesidad de comunicar nada al exterior. Unas
lo necesitan más y otras menos. Pero nadie cuestiona la
necesidad de comunicar y de hacerlo bien.
La comunicación interna es el “patito feo” de la gestión
de las organizaciones ciudadanas. A pesar de su importancia
estratégica para el buen funcionamiento de las organizaciones,
ya que es como el aceite que engrasa la maquinaria, no se gestiona
como se hace con la comunicación externa o cualquier otra función
crítica. Prueba de ello es que es una función en tierra de nadie.
¿Alguien ha conocido alguna vez a un responsable de comunicación
interna en una asociación o fundación? A lo sumo, es una función
secundaria que se asigna a alguien con responsabilidades más amplias,
normalmente a la dirección de recursos humanos, en las organizaciones
más grandes.
Memoria de sostenibilidad de Dianova: Las ONG también deben ser responsables y sostenibles
Ágora Social ha elaborado para Dianova
una de las primeras memorias de sostenibilidad
realizadas para una organización sin ánimo de
lucro conforme a la metodología establecida por
el Pacto Mundial.
Entrevistas para escoger a los voluntarios idóneos
La entrevista es una herramienta indispensable
en la selección de personal para puestos de
trabajo remunerados. También debería emplearse
sistemáticamente para cubrir puestos voluntarios.
Muchas organizaciones ciudadanas la emplean, pero a
menudo se trata de conversaciones informales en las
que no se emplea un método estructurado y una técnica
depurada.
El pasado 22 de mayo impartimos un breve curso
sobre captación de fondos a través de Internet,
organizado por la Coordinadora de ONG de Desarrollo
de España. Además de cumplir con nuestro propósito
formativo, nos sirvió para conocer de primera mano
qué papel desempeña Internet en la estrategia de
financiación. No nos sorprendió en exceso constatar
que este nuevo medio de comunicación se emplea por
todas las organizaciones y que existe una confianza
creciente en su potencial. Sin embargo, resulta
paradójico comprobar también que este importante
canal de información y de transacción no tiene un
papel definido en el programa de captación de fondos.
Una organización dedicada a la atención de
discapacitados psíquicos menores de edad,
cuyo nombre no indicamos por razones de elemental
discreción, encargó a Ágora Social un plan de
viabilidad para enderezar su situación económica,
que arrojaba un balance deficitario importante.
La formación sobre captación de fondos ha cobrado
relevancia en unos momentos de incertidumbre en las
que las organizaciones ciudadanas necesitan adoptar
estrategias adecuadas para afrontar la mayor dificultad
que encuentran en atraer y fidelizar donantes y otros
colaboradores. Ágora Social está
realizando numerosas actividades formativas en este sentido.
Por encargo de la Asociación Española de Fundaciones,
Agustín Pérez, director de Ágora Social, ha escrito esta
monografía que ofrece pautas sobre cómo organizar la
comunicación con un planteamiento estratégico y cómo
emplear sus herramientas más comunes en el día a día
para que el mensaje llegue verdaderamente a sus
destinatarios.