| |

| |
 |
Seminario
sobre planificación
de campañas de incidencia política |
|

La suerte de una campaña se decide en su fase de planificación.
Con esta afirmación tan categórica queremos
expresar nuestra convicción de que la adecuada preparación
de una campaña, el diseño de una estrategia
acertada, es tan importante como la correcta ejecución
de lo planeado. Podemos aplicar a esta idea lo que dijo Abraham
Lincoln: "Si tuviera ocho horas para cortar un tronco,
emplearía siete en afilar el hacha".
El equipo encargado de concebir y coordinar
las campañas de Ayuda en Acción, consciente
de la importancia de una buena planificación, tomó
parte el 24 y 25 de abril de 2007 en un seminario de formación
a medida impartido por Ágora Social. En este seminario
se combinó la exposición de la metodología
de planificación con la realización de ejercicios
basados en la práctica real de la organización.
De esta manera los participantes pudieron tomar conciencia
de los puntos de mejora y adquirir nuevas ideas para perfeccionar
sus procesos de trabajo.
La planificación de una campaña
de incidencia política es, con independencia del
la complejidad y dificultad de los problemas que aborda,
una tarea que requiere un fino análisis y una organización
lógica de los datos. Se parte de un análisis
de los problemas; se sigue con un estudio de las alternativas
de solución; se eligen las propuestas de incidencia;
se realiza el mapa político en el que se examinan
los actores que pueden tomar o influir en las decisiones;
se fijan los objetivos, la estrategia y las tácticas
a emplear para alcanzarlos; finalmente, se establecen
los mecanismos para controlar la validez de la estrategia
de la campaña y los parámetros con los que
evaluaremos sus resultados cuando concluya.
Siguiendo esta secuencia lógica
y utilizando las herramientas que muestra este curso,
se puede afrontar con mayores posibilidades de éxito
la organización de las muchas ideas y datos que
se manejan cuando se quiere realizar una campaña.
De esta manera no se confunden las causas con las consecuencias
de los problemas, no se programan las actividades sin
antes fijar los objetivos a los que aquellas han de servir,
no pedimos a los actores políticos cosas que no
está en su mano hacer... La acción, sin
una estrategia adecuada que la guíe, pondría
los resultados de una campaña en manos del azar.
|
|