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Verónica García Roux
Gestora socio-sanitaria en una institución sin ánimo
de lucro y formadora en programas del Plan de
Formación e Inserción Profesional (Fundosa-ONCE y
Fondo Social Europeo).
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Entrevista de Isabel Pino (Consultora
de Ágora Social)
La estructura de las organizaciones ciudadanas es idónea para desarrollar
programas de educación para la salud que sean eficaces y eficientes debido
a su cercanía con los destinatarios de la intervención. La formación en
educación para la salud de profesionales y voluntariado que trabajan en
intervención social es un apoyo fundamental para conseguir una mejora en
la población y aprovechar al máximo los recursos dedicados por las instituciones
públicas.
Fomentar la educación para la salud es una responsabilidad de las instituciones públicas, tal y como indica la propia Constitución Española. ¿Qué labor realizan?
La educación para la salud tiene reconocido valor como método preventivo y de intervención en la salud de la población, pero su planificación y dotación de recursos está todavía demasiado centralizada. Las campañas masivas, de elevado coste y difícil evaluación acaparan los proyectos tanto en el sector sanitario como en el de la educación. No cabe duda de su utilidad, pero sí de su eficiencia, es decir, de la razón entre la inversión de esfuerzos materiales y humanos y la obtención de resultados. Una intervención que se dirige a un colectivo específico e impulsa su participación y que abarca unos resultados fácilmente ponderables, aumenta con creces la rentabilidad de la intervención.
¿Qué papel desempeñan las organizaciones ciudadanas en la educación para la salud?
Como agentes sociales de contacto directo y de participación social, ofrecen una estructura idónea para la planificación y desarrollo de programas de intervención efectivos; optimizan la utilización de los recursos y la consecución de los resultados esperados. La cualidad diferencial de un proyecto de EpS desde una ONL es el trato individualizado y orientado hacia la responsabilización y capacitación de la población en su autocuidado. Y esto se hace como estructura de apoyo, durante todas las etapas del proyecto, muchas veces enseñando a interpretar y utilizar los recursos divulgados desde instituciones públicas a nivel masivo.
¿Qué tipo de organizaciones ciudadanas crees tú que han de incorporar este tipo de proyectos en su actuación?
Cualquier entidad de índole social puede y debe incorporar estrategias para la mejora en la calidad de vida del colectivo al que dirige su labor. Aunque es prioritario en aquellos grupos de población con mayor dificultad de acceso a recursos sanitarios, ya sea por su ausencia o por problemas de accesibilidad: desconocimiento, trámites burocráticos, diversidad funcional…
¿Son diferentes los proyectos de educación para la salud en función de sus destinatarios o están estandarizados?
La educación para la salud puede diseñarse a partir de cualquier recurso expositivo (centrado en la habilidad comunicativa del docente) o gráfico, (centrado en la elaboración de materiales). Su elección depende de su capacidad para adaptarse al objetivo que nos hemos propuesto como formadores, y en su disponibilidad en el entorno. He ahí el valor de hacerlo desde entidades gestoras del tercer sector. Sin embargo, las políticas de calidad ya han invadido el sector de los servicios comunitarios, descubriendo la importancia de protocolos y registros para la mejora continua en su gestión. La adquisición de pautas de programación facilita la sistematización del proyecto de intervención, el seguimiento y progresiva adecuación por parte del formador y la entidad promotora.
¿Es necesario ser un profesional sanitario para llevar a cabo un proyecto de estas características y, si es así, qué requisitos se deben cumplir?
El profesional sanitario tiene competencias en este campo dentro de su labor habitual, clínica o ambulatoria, que rara vez se adelanta a las demandas de la población, pero la necesidad de promover la salud de una población requiere una intervención multisectorial y anticipada, no debemos olvidar que la potenciación de la EpS como instrumento fundamental de Salud Pública es precisamente la intervención con carácter preventivo. Los requisitos son precisamente las cualidades que ya poseen los agentes comunitarios: proximidad, conocimiento e implicación en su colectivo.
¿Qué pueden aprender las personas que realicen el curso online sobre este tema que vas a impartir en próximas fechas?
El curso trata de aunar contenidos básicos para trabajar conceptos sanitarios, estrategias de trabajo social con procedimientos didácticos. Son los tres ejes con los que se puede elaborar una programación de EpS de forma constructiva. Seguramente, tras la realización del curso, muchos profesionales y voluntarios descubrirán propuestas de acción en el campo de la promoción de la salud. Probablemente todos podamos, incluyendo yo misma, aprender mutuamente de las ideas y experiencias de los demás.
Si quieres aprender más sobre este tema, matricúlate en el curso online
"Cómo diseñar y desarrollar un proyecto de educación para la salud".
que imparte Ágora Social.
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