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Pedro Surja
Consultor de ECODE y Coordinador del "Estudio Crítico del Marco Lógico en la Cooperación al Desarrollo en la Comunidad Autónoma Vasca".
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Entrevista realizada por Cali Hornos (Consultora de Ágora Social)
ECODE organizó el pasado 4 de marzo, en Bilbao, una jornada de reflexión sobre el enfoque del marco lógico (EML) que contó con la presencia de importantes figuras internacionales expertas en el tema. El objetivo fundamental era compartir las conclusiones del estudio, así como debatir y proponer alternativas a esta herramienta que ha sido y es la más utilizada por las ONGD y los organismos públicos para gestionar los proyectos de cooperación. Sin embargo, cada vez son más las voces que la cuestionan y que demandan otras alternativas.
¿Cómo ha surgido la iniciativa de realizar unas jornadas de reflexión sobre el EML?
Desde ECODE, por nuestro trabajo, tenemos contacto regular con ONGD, entidades públicas y organizaciones socias del Sur que realizan intervenciones de cooperación al desarrollo. Todas ellas manifiestan repetidamente quejas y limitaciones respecto al marco lógico, pero no parecen conocer a fondo ni manejar claramente metodologías alternativas. Aunque se ha escrito sobre el tema, no existen apenas estudios sistemáticos y comprehensivos en la doctrina, como el que hemos abordado. Por todo ello, planteamos la iniciativa a la recientemente creada Agencia Vasca de Cooperación, quien nos apoyó para realizar este trabajo, centrado en el contexto del País Vasco, pero claramente replicable y aplicable a todo el Estado e incluso a nivel Europeo.
¿Cuáles son las principales limitaciones que encuentran los diferentes actores implicados al EML?
Según las ONGD, entidades públicas y socias locales consultadas, las limitaciones se refieren principalmente a su excesiva rigidez y encorsetamiento de la realidad, lo que hace que muchas veces se queden fuera o no se preste suficiente atención a aspectos importantes de un proyecto (como las expectativas e intereses de los grupos que participan, los factores de riesgo y su gestión, el encaje en programas/estrategias más amplias, etc.). Además se está empleando éste enfoque para planificar y gestionar acciones diferentes a los proyectos tradicionales, para las que no se adecua bien esta herramienta (acción humanitaria, educación al desarrollo, programas, acciones puntuales, convenios directos, etc.).
Desde el Sur se manifiestan quejas sobre la escasa adecuación cultural del marco lógico, y los posibles sesgos que su uso puede provocar a la hora de obtener financiación. Algunas organizaciones manifiestan que "…sólo las entidades que dominan esta metodología pueden acceder a fondos…".
¿Cuáles son las alternativas metodológicas que ya se han podido experimentar en el contexto actual de la ayuda internacional? ?
Entre las más mencionadas por las ONGD y sus socias se encuentran el mapeo de alcances, la planificación prospectiva, las matrices sociales, la gestión para resultados de desarrollo… junto a otras más innovadoras y menos exploradas en España, como la gestión sistémica o modelos de desarrollo de capacidades ("CAPACITY WORKS" aplicado por la cooperación alemana).
¿Cómo participa la Administración, que hasta ahora ha exigido el uso de este enfoque en sus convocatorias a las Organizaciones del Tercer Sector, en el debate sobre nuevas propuestas metodológicas?
En general hemos percibido una participación/iniciativa ligeramente menor por parte de las entidades públicas en este debate, respecto al sector de las ONGD, que son las que se están moviendo más para ensayar herramientas y enfoques alternativos, siempre de manera piloto hasta ahora. No obstante, el apoyo de entidades públicas, como el que nos ha prestado la Agencia Vasca de Cooperación, a este tipo de estudios es muy importante y debe seguir apostándose por ello. Otra posibilidad interesante sería que las propias administraciones ensayen enfoques alternativos para planificar y gestionar sus propias iniciativas de intervención directa, pudiendo ofrecer de esa manera reflexiones y/o modelos exitosos para que sean replicados por las ONGD.
La metodología del marco lógico ha sido costosa de implantar por su complejidad. Muchas organizaciones han realizado esfuerzos considerables, económicos y humanos, para formar a sus equipos técnicos en la misma. ¿Consideráis que las organizaciones, en el contexto de reducción de presupuestos actual, estarán en condiciones de implantar una nueva metodología? ?
No abogamos por dejar de lado el marco lógico, sino adaptar su uso para aprovechar sus indudables ventajas pero sin caer en sus limitaciones. El EML se seguirá aplicando y será objeto de formación, sin duda, pero proponemos que por parte de los formadores se muestre una visión algo más crítica a la hora de explicarlo, mostrando también sus debilidades y como minimizarlas, sin caer en dogmatismos radicales. Es también el caso de los formularios de las entidades públicas, que deben flexibilizar ciertos aspectos, limitar la importancia que se da a la famosa "Matriz del Marco Lógico", y destacar en cambio otros aspectos.
En relación a la anterior pregunta, ¿Qué estado de opinión se respira en el sector?
La cooperación española está basada en un modelo muy característico, con una proporción muy alta de su Ayuda Oficial al Desarrollo canalizada a través de proyectos "a corto plazo" financiados a ONGD. Mientras este modelo continúe el EML, aplicado de manera adaptada y flexible, seguirá teniendo vigencia. En caso de que se apueste por otras modalidades de cooperación (como la ayuda programática, asistencia técnica, etc.), en las que intervienen otros actores, sería indispensable replantearse la herramienta de gestión.
Puedes conocer el estudio completo entrando en www.ecode.es
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