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Marisa
Elosua
Responsable del Departamento
de Socios
y Expansión de Manos Unidas |
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Entrevista realizada por Agustín
Pérez (Director de Ágora Social)
El concepto de caridad se ha devaluado. En el sector no lucrativo,
calificar a una organización de caritativa tiene una
connotación peyorativa, de falta de compromiso con
la justicia. ¿Son caridad y justicia incompatibles?
La caridad y la justicia son perfectamente
compatibles, es más, creo que son muy buenas compañeras
de viaje. La caridad es el amor por los demás,
la solidaridad con el sufrimiento ajeno... Y esta actitud
de salir de nosotros mismos al encuentro del otro es algo
necesario, no sólo para una organización
social, sino para que cada uno de nosotros vivamos una
vida plena y feliz. La justicia consiste en dar a cada
uno lo que le corresponde, a lo que tiene derecho... Es
algo fundamental en esta sociedad tan desigual, en la
que el lugar o momento de nuestro nacimiento puede condicionar
nuestro desarrollo. Sin embargo, la justicia se puede
ejercer sin amor, por motivos racionales, o incluso por
miedo al castigo de la ley (si se comete una injusticia).
Por eso decía al principio que, en mi opinión,
caridad y justicia se potencian mutuamente.
¿Crees que las ONG católicas, entre ellas
Manos Unidas, deberían tratar de rehabilitar el
concepto de caridad o que deberían sustituirlo
por otro concepto que no levante sospechas de conformidad
con la desigualdad entre el rico que dona y el pobre que
recibe?
La caridad y el amor no tienen nada que
ver con la conformidad ante la desigualdad. El lenguaje
es muy rico y creo que tenemos suficientes palabras y
adjetivos para definir lo que queremos decir, aunque a
veces nos resulte difícil. Si lo que queremos decir
es que una persona es pasiva, o indiferente, o egoísta,
o acomodaticia, o insensible, o superficial, o tacaña,
o fría, o prepotente..., podemos elegir la palabra
adecuada. Y respecto a las organizaciones, lo mismo. No
es necesario ni ajustado a la realidad decir que una ONG
es "caritativa" si lo que queremos dar a entender
es que es paternalista, que no se pone al lado del otro
sino por encima de él; y si queremos decir que
es una ONG asistencial, que se preocupa de atender las
necesidades de la persona hoy sin buscar una solución
para el mañana, digamos que es asistencial. Creo
que así nos entenderíamos mejor. Manos Unidas
es una organización católica de desarrollo
y no se queda conforme ante la desigualdad, así
comenzaron en el año 1960 un grupo de mujeres de
Acción Católica que terminaban su primer
manifiesto diciendo o "gritando": "Declaramos
la guerra al hambre".
La publicidad de Manos Unidas se ha modernizado desde
aquellos eslóganes un tanto culpabilizadores del
tipo "La indiferencia te hace cómplice".
¿Qué tipo de mensajes lanzáis actualmente
para captar donantes?
Los eslóganes de las campañas
de Manos Unidas se basan en el tema que se aborda cada
año: la globalización, la deuda, la diversidad,
etc. Hay algunos fantásticos como el de "Cambia
tu vida para cambiar el mundo" y otros que pueden
pasar más desapercibidos. Pero en la mayoría
de ellos hacemos una llamada a las personas de la sociedad
española para que se muevan, hagan algo, se impliquen...
en la tarea de construir un mundo más justo y humano,
porque creemos que es responsabilidad de todos. Éste
es el caso del eslogan al que te refieres "La indiferencia
te hace cómplice" o "Cambia tu vida para
cambiar el mundo", o el de este año: "Otro
mundo es posible, depende de ti". Los mensajes de
nuestras campañas son mensajes de sensibilización,
no están pensados para captar donantes. Si dentro
de la llamada a la acción, alguien desea colaborar
económicamente con Manos Unidas porque confía
en nosotros, o desea hacerse voluntario, o firmar en alguna
de las campañas específicas como la que
tenemos ahora a favor de la reducción de la deuda
externa de los países en vías de desarrollo...
eso significa que estamos haciendo bien nuestro trabajo.
¿Cómo ha evolucionado el apoyo social a
Manos Unidas en los últimos años, particularmente
después de haber superado la crisis de identidad
que tuvisteis a comienzos de esta década?
Manos Unidas tiene 47 años de historia
y ha ido creciendo y evolucionando año tras año.
La confianza de la sociedad española y el apoyo
social se han reflejado en la recaudación y el
número de socios. En la última década
los ingresos han crecido desde los 33,5 millones de euros
en 1995 a algo más de 60 millones de euros en el
2005. Creo que nuestros fines y nuestra identidad siempre
los hemos tenido muy claros, todos los que trabajamos
(voluntarios y contratados) en Manos Unidas. Nuestro fin
es la lucha contra el hambre, la pobreza, el subdesarrollo
y las causas que los producen, y nuestro trabajo y forma
de entenderlo, nuestra identidad, está basada en
el Evangelio y la Doctrina Social de la Iglesia. Seguiremos
avanzando en los próximos años y adaptándonos
a los tiempos, pero lo que realmente nos gustaría
a los que estamos en Manos Unidas es que no fuera necesaria
una organización para luchar contra el hambre y
la pobreza... porque ya no existieran y todas las personas
disfrutaran de una vida digna.
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