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Eduardo
del Río
Responsable de Estudios y
Programas
de la Asociación Española de Fundaciones |
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Entrevista de Helena Provencio (Consultora
de Ágora Social)
La formación en dirección
y gestión de organizaciones no lucrativas se está
volviendo cada vez más una cuestión prioritaria.
¿Qué opinas de la calidad de la actual oferta
formativa?
Oscila entre programas muy rigurosos pero
excesivamente teóricos, impartidos por universidades,
y seminarios muy prácticos pero excesivamente especializados
impartidos por consultoras.
¿Crees que las fundaciones españolas
están llevando a cabo una buena gestión
y dirección de sus recursos?
Es difícil contestar esa pregunta
pues la heterogeneidad del sector fundacional hace que
sea complicado dar una respuesta con validez para la mayoría
de las fundaciones. Hay grandes fundaciones, con una gran
tradición, que hace tiempo han incorporado las
mejores técnicas de gestión y otras pequeñas,
de reciente creación, todavía en proceso
de aprendizaje. Tan sólo se puede afirmar que el
sector está creciendo rápidamente, absorbiendo
cada vez más recursos y asumiendo cada vez más
responsabilidades.
Iniciativas como el Curso de Especialización
en Dirección de Fundaciones que la Asociación
Española de Fundaciones organiza junto a la Universidad
San Pablo CEU, ¿persiguen este fin?
Sí. Intenta ofrecer una formación
que combine el rigor propio de la Universidad con el conocimiento
de la Asociación Española de Fundaciones
del mundo fundacional y de sus necesidades. Por otro lado,
no solo incorpora la experiencia de las dos ediciones
previas, sino también las aportaciones de los más
de 3000 profesionales de fundaciones de toda España
que han asistido a nuestros seminarios en el último
año y medio.
¿Difieren mucho los modelos de
gestión que utilizan las fundaciones respecto a
otro tipo de organizaciones, por ejemplo las asociaciones?
Depende del tamaño y la trayectoria
de la organización no lucrativa. Aquí, una
vez más, es difícil dar una respuesta única.
Sí que se puede hablar de diferencias entre los
modelos de gestión de las fundaciones frente a
los de las empresas. Las fundaciones se caracterizan por
tener afectado de modo duradero su patrimonio a fines
de interés general. Esto afecta a la cultura de
la organización, a la motivación de su personal
y la forma de evaluar sus progresos. Muchas de sus actividades
y proyectos suponen beneficios para personas en términos
de salud, educación o integración, que a
menudo no se pueden medir, por lo que los esfuerzos dirigidos
en este sentido pueden entorpecer, en vez de mejorar,
nuestra comprensión de la forma en la que se realizan
los cambios en la realidad. Por estas razones, las muchas
técnicas de gestión usadas en el mundo empresarial
no se pueden aplicar sin más a las entidades no
lucrativas en general o a las fundaciones en particular.
Necesitan una adaptación.
¿Qué características
debería tener un modelo integral de gestión/dirección
de fundaciones? ¿Es difícil su puesta en
marcha?
Esto va a depender, una vez más,
de la organización. No creo que se pueda hablar
de una "única fórmula", o del
"mejor modelo". Sí creo que es importante
que los responsables de la organización sepan combinar
la adaptación a un entorno cambiante con la coherencia
con sus principios y proyectos a largo plazo. Hay que
saber a dónde se va y, al mismo tiempo, tener suficiente
flexibilidad como para ir eligiendo los ritmos y los caminos
que sean más apropiados a las circunstancias de
cada organización. También es importante
que los responsables de la organización tengan
conocimientos amplios para percibir la realidad de su
organización y de su entorno desde distintos ángulos
y para tomar las decisiones más acertadas.
¿Cuáles crees que son las
principales dificultades para dirigir una fundación?
Muchas fundaciones se enfrentan a escasez
de recursos materiales y humanos. Si se plantean objetivos
excesivamente ambiciosos, pueden "quemar" a
los equipos o dar lugar al fracaso de algunos proyectos.
Esto provoca desmotivación y pérdida de
prestigio. Cuando hay ya una trayectoria consolidada de
proyectos bien gestionados, se entra en un círculo
virtuoso en donde la obtención de recursos se vuelve
más fácil para iniciar proyectos cada vez
más grandes, que en el caso en el que se gestionen
bien, permite el crecimiento de la organización
y la contratación de personal más cualificado.
¿Qué habilidades y conocimientos
debería tener el personal directivo de las fundaciones?
¿Y un director o directora?
Debe unir capacidad de trabajo, competencia
técnica en el máximo número de campos
e integridad.
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