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  Cómo aprovechar los recursos para una formación de calidad  


Por Isabel Pino (consultora de Ágora Social)

Las organizaciones necesitan seguir apostando por la formación, a pesar de las dificultades que atraviesan por causa de la crisis.

A veces, las organizaciones con dificultades se ven tentadas a abandonar la formación o a optar por cursos formativos de bajo coste sin evaluar realmente las prioridades y elaborar un plan de formación que ayude a desarrollar el plan estratégico de la entidad. El mercado de la formación tiene una gran oferta, pero muchas veces es difícil acceder a lo que realmente se necesita. En unos casos, el programa formativo carece de algún contenido demandado, y en otros casos, para poder acceder al programa deseado hay que realizar cursos más amplios que requieren mucho tiempo y un alto coste.

Cualquier organización, por modesta que sea, debería plantearse cuáles son sus necesidades formativas y elaborar un plan para cubrirlas. Dedicar tiempo y recursos a realizar cursos que, aún siendo interesantes y de calidad, no cumplen un objetivo estratégico, puede ser un obstáculo más que una ayuda a salir de la crisis, ya que tienen un coste de oportunidad.

Un plan de formación ayuda a tomar decisiones más acertadas sobre las actividades formativas a realizar, mientras que la improvisación hace más probable que lo barato nos salga caro. Con el plan de formación podemos valorar qué acciones formativas son imprescindibles y urgentes, cuáles pueden o deben esperar y quiénes deben realizarlas. A continuación, debemos diseñar diversos programas formativos, aprovechando diferentes metodologías y temáticas, que nos permitan conseguir los objetivos propuestos con el mejor aprovechamiento posible de los recursos humanos y económicos.

La elección de proveedores de formación se debe hacer teniendo en cuenta diferentes factores que van más allá del programa y el precio. Hay que tener en cuenta las características de los destinatarios y valorar la modalidad (cursos online, a distancia, presenciales o a medida), la duración y horarios, la experiencia y conocimientos de los formadores y su capacidad didáctica, etc.

Una vez que se identifican los proveedores que pueden cubrir mejor las necesidades, habrá que intentar ajustar las actividades de acuerdo a los recursos de que se dispone. Todas las organizaciones con personal laboral pueden disponer de la cantidad económica que les asigna la Fundación Tripartita para actividades formativas (variable en función del número de trabajadores contratados). La bonificación se puede aplicar sobre actividades formativas externas o de la propia organización.

En ocasiones, en Ágora Social observamos que las entidades identifican la necesidad de incorporar formación a medida pero no lo hacen porque lo consideran costoso o porque excede su reducido presupuesto. Sin embargo, la realidad es que una formación a medida junto a una gestión adecuada de esa actividad tiene la ventaja de que se puede adaptar a las circunstancias.

En la formación a medida se escogen los contenidos a trabajar, puede combinar diferentes modalidades formativas, adecuar un calendario que permita un mayor aprovechamiento y facilite la aplicación de lo aprendido en el puesto de trabajo y puede ahorrar a los participantes muchas horas de formación. En definitiva, se trata de optimizar al máximo el tiempo y esfuerzo dedicado por los participantes para que lo que aprendan sea aplicable al puesto de trabajo de forma inmediata.

Por último, tanto si los recursos económicos de la organización son escasos como si no, cabe la posibilidad de agruparse con otra u otras organizaciones que tengan necesidades comunes o similares para que el coste de la formación sea menor para cada entidad. En este caso, ambas se pueden enriquecer con la experiencia de las otras y sacar más provecho a la formación.

La formación no es un fin en sí mismo, es una herramienta que tienen las organizaciones para mejorar aquellas capacidades de las personas que sirvan para lograr cumplir con su misión. La misión nos señala el camino y si identificamos qué nos hace falta para andarlo, tendremos la clave para elegir los medios más adecuados.

 

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